Este fin de semana fue diferente, lo pasé en San Luis Soyatlán en casa de los Villaseñor, invitado por la familia Camarena Villaseñor y en compañía de muy buenos amigos.
Estuvo bastante agradable, comida, bebida, descanso, alberca. Solamente hubo un inconveniente: hacía falta ella, o por lo menos saber de ella. No queda más que esperar su regreso y aprovechar estos días para disfrutarlos al máximo, trabajar, hacer tareas y asimilarlo.
Es muy raro este sentimiento, hasta creo que no soy yo.
